Post Invitado por Sonia Mañé, Editora de Contenidos en IEBS Business School.

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Con este nuevo artículo abrimos una nueva etapa en nuestro blog en la que de vez en cuando contaremos con la colaboración de otros autores y blogueros del sector del vino, el ecommerce y la logística que escribirán en el blog de TotalWinePack a partir de ahora. Nuestra primera invitada es Sonia Mañé Vernia. 

Foto para blog twp

Periodista especializada en medios digitales y actual Editora de Contenidos en IEBS Business School. A Sonia le apasiona la comunicación en todas sus formas y es realmente cuidadosa con la forma en que se presenta sus textos y artículos; palabras, imagen y diseño han de ir siempre de la mano para ella. Agradecemos a Sonia esta colaboración y sin más os dejamos con ella:

El comercio ya no es lo que era; la digitalización y las tecnologías han puesto patas arriba todo lo que conocíamos hasta ahora. Resulta que lo aprendido por tradición familiar para hacer funcionar una tienda de barrio, o incluso unos grandes almacenes, ya no es suficiente. Ahora el comercio se traslada a Internet y la organización de esta nueva forma de vender dista mucho de ser como antes.

De la mano de La nueva revolución industrial, el informe elaborado por el operador inmobiliario JLL, veremos a fondo cómo las nuevas tecnologías han cambiado las cadenas de suministro y la logística del nuevo comercio electrónico. La idea es conocer y entender mejor estos cambios para no temerlos y abrazarlos como nueva parte de la estrategia de las empresas. El Big Data, la robótica, la realidad aumentada, los vehículos autónomos, drones, el Internet de las cosas (IoT) o la “uberización” forman ahora parte de la logística y vamos a ver en qué sentido pueden ayudar a las empresas a mejorar sus servicios de suministro.

Principales retos y preocupaciones

Según los datos obtenidos por las encuestas que se llevaban a cabo en el estudio, las principales preocupaciones del sector estaban relacionadas con la reducción de costes y la necesidad de mejorar la atención al cliente, por lo que se espera que los avances tecnológicos aporten luz a estas dos facetas de la cadena de suministro. Sin embargo, con las oportunidades de la aceleración del cambio tecnológico vendrán acompañadas de retos.

Una de las cosas que se derivan del comercio electrónico y su crecimiento en toda Europa es un aumento significativo del gasto transfronterizo, algo que posiciona la logística como una de las principales preocupaciones.

El crecimiento hará que se genere la necesidad de crear distintos tipos de almacenes para ser capaces de abastecer toda la demanda de forma organizada y con ubicaciones internacionales:

  • Megacentros que atiendan los pedidos y en los que se almacenen y tramiten los productos.
  • Centros que sirvan para la clasificación de los paquetes.
  • Almacenes punto.com, o también denominados «dark stores», en los que se atiendan los pedidos de alimentación realizados por Internet.
  • Centros que procesen las devoluciones.
  • Centros de distribución locales que sirvan para tramitar, por ejemplo, pedidos que se realizan para el mismo día. Con el auge de las aplicaciones móviles y las opciones de revisar nuestras compras en tiempo real, las expectativas de los consumidores serán cada vez más altas, por lo que también subirá la demanda de entregas rápidas y la necesidad de crear instalaciones adicionales para gestionar estos pedidos “express”.

El papel del Big Data

El Big Data permitirá adelantarse a la demanda; mediante el análisis de la producción de podrá deducir la demanda y se orientará la gestión de la logística en base a previsiones. Esta idea busca orientar mejor el servicio al consumidor; ofreciendo tiempos de entrega más rápidos.

Este cambio es significativo, ya que afecta directamente a la oferta de productos que se saca al mercado, algo que hará que tome fuerza la relación entre los productores y los consumidores. De esta manera, además, se consigue reducir el volumen de stock, a lo “estrictamente” necesario.

En general, el Big Data será útil para controlar la desmesurada necesidad de nuevas instalaciones para gestionar la logística, a través de una gestión más eficiente del propio stock.

El papel del Internet de las cosas

El Internet de las cosas (IoT) hace referencia a la conexión de objetos físicos a Internet. Por ejemplo, se puede conectar el aire acondicionado de un hogar para que puedas encenderlo desde un dispositivo móvil antes de llegar a casa.

En el sector logístico, el Internet de las Cosas puede ofrecernos sensores, controladores, semiconductores y transmisores más baratos que se acoplen a objetos físicos. De esta manera se puede acceder desde la red a la gestión y el almacenamiento. Se podrán hacer cosas como:

  • Hacer seguimiento y trazar rutas, mejorando la visibilidad de la circulación de las mercancías durante toda la cadena de suministro. Esto ayuda al consumidor final a tener más control y conocimiento sobre sus productos.
  • Proporcionar información avanzada sobre máquinas que se hayan estropeado y generar automáticamente la información sobre dónde y cuándo se precisan repuestos.
  • Ayudar a las empresas a controlar y responder ante los riesgos que se asocian normalmente a la cadena de suministro.
  • Mejorar el uso de los activos que ya existen en las operaciones de almacén y de transporte.

El papel de la “Uberización” y la economía colaborativa

La “Uberización” se entiende como un término que tiene que ver con un buen ejemplo de economía colaborativa. En este aspecto, la “uberización” permitiría cosas como compartir la capacidad del almacén y del transporte. Es decir, se podrá ofrecer, de forma más significativa, esacios de almacenamiento en función de la demanda. Esto podría permitir a las empresas flexibilizar su capacidad de almacenamiento de manera más eficaz y estar a la altura de los cambios que haya de última hora. Por ejemplo, si se necesita dejar un paquete en un almacén cercano a una zona en la que no se dispone de almacén, a través de la economía colaborativa sería posible alquilar de forma temporal y directa con otra empresa, un almacén cercano.

Impresión 3D

Esta técnica ha demostrado ser especialmente adecuada para fabricar productos personalizados en pequeñas series. A pesar de que el papel de la impresión 3D no tendrá una trascendencia a escala de cadenas globales, si que puede ser de gran ayuda a nivel local.

La impresión 3D se utiliza para crear rápidamente prototipos, pero en determinadas industrias como la automotriz se usa también para fabricar componentes. En ese aspecto, la impresión 3D podría jugar un papel importante en ciertas cadenas de suministro, especialmente en las que se encargan de piezas de repuesto que requieren de un suministro rápido, pues se podría imprimir una pieza concreta a nivel local en lugar de mantener existencias de esa pieza y enviarlas donde se necesitan.

Automatización y robótica

Es más común encontrar robots en el proceso de fabricación que en el de logística, sin embargo, las ventas de sistemas logísticos robóticos han aumentado mucho en los últimos años.

En general, los robots guiados automáticamente llevan usandose desde hace ya unos años en muchos almacenes para cosas como mover palés y otros objetos. Su uso no es tan común en las operaciones de recogida, algo que cambiará tal y como demuestran algunos ejemplos que ya se han llevado a cabo:

  • Net-aPorter, una tienda de moda en Internet, ha usado recolectores robóticos en su centro de distribución situado en el sur de Londres y ha logrado registrar una tasa de recogida un 500% más rápida.
  • Amazon empezó a usar en 2014 robots Kiva en sus almacenes; capaces de colocar las mercancías en estanterías móviles para los recolectores. Los resultados han debido de ser buenos porque en menos de dos años ha triplicado el uso de estos robots.

La aplicación generalizada de la robótica en las operaciones de producción y logística podría reducir la dependencia de fuerzas laborales vastas y costosas.

Realidad aumentada

La realidad aumentada tiene el potencial de mejorar el proceso de recogida de un paquete. Por ejemplo, los auriculares o las gafas de realidad aumentada pueden calcular una ruta óptima que garantice que la recogida se hará de forma correcta y puede incluso avisar al usuario de si se encuentra en la ubicación correcta y si está eligiendo el producto adecuado, aumentando así la eficiencia y la precisión del proceso de recogida.

Drones

Los drones han generado un interés considerable en los últimos 2-3 años. Su uso para realizar entregas masivas a los hogares se pretende desarrollar de forma significativa en los próximos 5-10 años. Sin embargo, la normativa en vigor que regula el espacio aéreo y los aspectos de seguridad asociados hacen que la incidencia de los drones en la logística europea no surja mucho efecto.

En la última década hemos presenciado la quiebra de un gran número de marcas globales que no han tomado en serio la ‘amenaza’ de los cambios innovadores. Este estudio nos muestra los retos y beneficios que se pueden sacar de los avances tecnológicos en materia de logística, y las empresas podrían usarlo para avanzarse a la hoja de ruta que deberán crear para asumir los cambios.