A ver que te pensabas, ¿que las palomitas solo se comen para ver pelis?

Ilustración de Bruno Vacaro

Ilustración de Bruno Vacaro

Entre los distintos tipos de embalaje que aún hoy persisten en el mercado, nos encontramos el plástico, que no se biodegrada y pueden pasar de cientos a mil años en un vertedero sin llegar nunca a desintegrarse por completo. Pero un grupo de estudiantes de la Universidad de Zaragoza dieron con un material más comprometido con el medio ambiente, más aislante, barato y biodegradable. ¡Las palomitas de maíz!

“La copa de cristal que embalaron los estudiantes con palomitas de maíz dentro de una caja de cartón no se rompió al ser arrojada desde un duodécimo piso. Las ventajas que representa este proyecto es que mientras el Porespan tarda cien años en degradarse en un vertedero, las palomitas tardan una semana”, reconoce José Luis Simón, catedrático del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza.

Y nosotros nos preguntamos, ¿qué pensaría un cliente si le llega un vino acompañado de este snack a modo de embalaje? ¿Sería su uso en masa sostenible?

Fuentes: El Blog Verde Investigación & Ciencia